Contempopránea 2006 (II)
Amanecimos poco a poco pasadas las doce e improvisamos un desayuno tardío a base de café frío y galletas mientras organizábamos la excursión a la piscina, lugar apropiado para ducharse sin esperas y en buenas condiciones.
Veinte minutos largos andando con parada para comprar el avituallamiento que nos diera de comer y beber luego. Llegada, pagar la entrada y el gorro de baño y rumbo a la ducha purificante. Primer baño poco después en una piscina cubierta y climatizada cuyo socorrista era el enchufado del pueblo que tocó ayer como invitado imprevisto. El césped parecía de un campo de golf y los pinos daban sombra suficiente para que todos pudieran cobijarse del sol, bastaban cinco minutos tostándose para secarse, bañador y toalla incluidos. Pasamos las horas y fueron incorporándose más amigos, entre ellos Jorge, mi futuro transporte a Lisboa.Sobre las siete decidimos volver, los conciertos empezaban a las nueve y había que cambiarse, comprar entradas o acreditarse.
Me compré la entrada sin saber que si hubiera esperado tendría un pase gratuito (adoptando la identidad de Héctor) pero preferí solidarizarme con Raquel que conmigo era la única de los presentes que no podría entrar en el backstage. Todo el proceso de cambiarse, repartir los sitios donde dormir y tomarnos algo nos llevó más de lo previsto y casi nos perdemos entera la actuación de Montevideo. Apenas escuchamos dos temas, lo justo para verles la cara, reconocer alguna estrofa y situar el escenario.
Luego tocaban AMA, primer plato apetitoso de la jornada que nos dejaron un puñado de buenas canciones del grupo de dos hermanos con muy “buena vida”seguidos desde abajo por mucho público, incluidos sus amigos y fans Cristina y Fino de Clovis.
Era necesario hacer una pausa para cenar que prolongó el descanso entre actuaciones algo más debido a que apretaba más el hambre que las ganas de ver a unos Blomingtoon casi desconocidos para todos. A estas alturas, tras la cena, nos fuimos desperdigando, la mayoría hacia el backstage y el resto cerca del escenario o en los puestos de música y ropa.
Casi nos juntamos todos para ver a Clovis, con el enemigo Fino en el escenario dos semanas después y con un concepto distinto del de su actuación en Caldas. Disfrutamos de las ganas y energía de Cristina que no paraba de pedir al público que se animara. Estaba muy claro que su mejor momento sería con su hit “Mundo” pero quizás lo superaron con la versión de “Si tengo que cambiar” de Surfin’Bichos.
Ya estábamos bastante animados aunque muchos desertaron de los Sunday Drivers, yo creo que vi el concierto casi entero salvo el principio. En general me gustaron mucho, desgranaron los temas de sus dos discos e incluso nos dejaron algún tema nuevo y nos hicieron movernos y cantar que era lo importante. Hay gente que les resultan repetitivos y no soportan el egocentrismo de su líder, pero yo repetiré, cuento con verlos en mi ciudad como teloneros de Paul Weller (la vez que tocaron en el Playa no los había visto porque la hora se pisaba con un concierto anterior más interesante en el Mardigras). El único pero fue que no tocaron la versión correspondiente.
Después del descanso tocaban Sidonie, con su puesta en escena espectacular y otras locuras que desgranaron algunas de sus buenas canciones y ejercieron la ironía o falsa modestia de presentarse como “somos un grupo de Barcelona y nos llamamos Sidonie”. Lo curioso fue que el público supiera mejor las canciones del “Fascinado” que las del “Shell Kids” por ejemplo, demostraba que había popies de radiofórmula.
El cansancio comenzaba a hacer mella en el momento culminante, la actuación del Sr.Chinarro con presentación previa por parte del planetario Eric y del bonvivant Pedro.El gran Antonio Luque fue desgranando su irónica sabiduría en un concierto impagable que alcanzó los momentos cumbre con temas de su último disco como “Dos Besugos” “El Rayo Verde” y “El Rito”. Sin desmerecer su brillante repertorio casi fueron mejores los espacios entre canción y canción con sus discursos con frases de antología como que iba a crear el himno indie definitivo o que había que hacer “un NO-DO indie”. Si para poder decir estas cosas hay que estar medio borracho pues viva el alcohol.
Después de tocar el cielo le llegaba el turno a los Niños Mutantes pero para nosotros eran tan desconocidos que fuimos a tomar algo. Volvimos para escuchar unos cuantos temas, lo justo para reconocer que eran muy buenos en directo aunque su estilo era demasiado fuerte para nosotros pero tenían multitud de enfervorizados seguidores.
Ya habían ido desertando poco a poco los miembros de la casa y llegados a este punto, para escuchar al Dj solo quedaba yo. Así que armado de valor y de varias botellas de agua estuve bailando sin parar hasta el amanecer la sesión de Dj PoMMe-Lux(e) que dejó un repertorio de hits indie a base de Los Planetas, Pulp, Blur y muchos más. A estas alturas había una chica que no dejaba de mirarme, seguirme y bailar a mi alrededor hasta que decidí “actuar” y le solté un “qué pasa si no te digo nada vas a estar toda la sesión así matándome con la mirada”. Objetivo conseguido pude bailar tranquilo en una sesión que finalizó a lo grande con “Un buen día” de Los Planetas y “El bello verano” de Family en pleno amanecer que casi me hacen tocar el castillo de los saltos que pegué.
El Dj tenía más repertorio pero no le dejaron seguir, incluso bajó del escenario y se fue hacia los de la mesa, se encaró con ellos ante el aplauso de los escasos presentes pero no pudo hacer nada y puse rumbo a casa sin saber cuál era mi sitio para dormir. Menos mal que cuando estaba a punto de pisar una “garrapata”, la hermana del cantante de Sidonie me indicó el camino.
Veinte minutos largos andando con parada para comprar el avituallamiento que nos diera de comer y beber luego. Llegada, pagar la entrada y el gorro de baño y rumbo a la ducha purificante. Primer baño poco después en una piscina cubierta y climatizada cuyo socorrista era el enchufado del pueblo que tocó ayer como invitado imprevisto. El césped parecía de un campo de golf y los pinos daban sombra suficiente para que todos pudieran cobijarse del sol, bastaban cinco minutos tostándose para secarse, bañador y toalla incluidos. Pasamos las horas y fueron incorporándose más amigos, entre ellos Jorge, mi futuro transporte a Lisboa.Sobre las siete decidimos volver, los conciertos empezaban a las nueve y había que cambiarse, comprar entradas o acreditarse.
Me compré la entrada sin saber que si hubiera esperado tendría un pase gratuito (adoptando la identidad de Héctor) pero preferí solidarizarme con Raquel que conmigo era la única de los presentes que no podría entrar en el backstage. Todo el proceso de cambiarse, repartir los sitios donde dormir y tomarnos algo nos llevó más de lo previsto y casi nos perdemos entera la actuación de Montevideo. Apenas escuchamos dos temas, lo justo para verles la cara, reconocer alguna estrofa y situar el escenario.
Luego tocaban AMA, primer plato apetitoso de la jornada que nos dejaron un puñado de buenas canciones del grupo de dos hermanos con muy “buena vida”seguidos desde abajo por mucho público, incluidos sus amigos y fans Cristina y Fino de Clovis.
Era necesario hacer una pausa para cenar que prolongó el descanso entre actuaciones algo más debido a que apretaba más el hambre que las ganas de ver a unos Blomingtoon casi desconocidos para todos. A estas alturas, tras la cena, nos fuimos desperdigando, la mayoría hacia el backstage y el resto cerca del escenario o en los puestos de música y ropa.
Casi nos juntamos todos para ver a Clovis, con el enemigo Fino en el escenario dos semanas después y con un concepto distinto del de su actuación en Caldas. Disfrutamos de las ganas y energía de Cristina que no paraba de pedir al público que se animara. Estaba muy claro que su mejor momento sería con su hit “Mundo” pero quizás lo superaron con la versión de “Si tengo que cambiar” de Surfin’Bichos.
Ya estábamos bastante animados aunque muchos desertaron de los Sunday Drivers, yo creo que vi el concierto casi entero salvo el principio. En general me gustaron mucho, desgranaron los temas de sus dos discos e incluso nos dejaron algún tema nuevo y nos hicieron movernos y cantar que era lo importante. Hay gente que les resultan repetitivos y no soportan el egocentrismo de su líder, pero yo repetiré, cuento con verlos en mi ciudad como teloneros de Paul Weller (la vez que tocaron en el Playa no los había visto porque la hora se pisaba con un concierto anterior más interesante en el Mardigras). El único pero fue que no tocaron la versión correspondiente.
Después del descanso tocaban Sidonie, con su puesta en escena espectacular y otras locuras que desgranaron algunas de sus buenas canciones y ejercieron la ironía o falsa modestia de presentarse como “somos un grupo de Barcelona y nos llamamos Sidonie”. Lo curioso fue que el público supiera mejor las canciones del “Fascinado” que las del “Shell Kids” por ejemplo, demostraba que había popies de radiofórmula.
El cansancio comenzaba a hacer mella en el momento culminante, la actuación del Sr.Chinarro con presentación previa por parte del planetario Eric y del bonvivant Pedro.El gran Antonio Luque fue desgranando su irónica sabiduría en un concierto impagable que alcanzó los momentos cumbre con temas de su último disco como “Dos Besugos” “El Rayo Verde” y “El Rito”. Sin desmerecer su brillante repertorio casi fueron mejores los espacios entre canción y canción con sus discursos con frases de antología como que iba a crear el himno indie definitivo o que había que hacer “un NO-DO indie”. Si para poder decir estas cosas hay que estar medio borracho pues viva el alcohol.
Después de tocar el cielo le llegaba el turno a los Niños Mutantes pero para nosotros eran tan desconocidos que fuimos a tomar algo. Volvimos para escuchar unos cuantos temas, lo justo para reconocer que eran muy buenos en directo aunque su estilo era demasiado fuerte para nosotros pero tenían multitud de enfervorizados seguidores.
Ya habían ido desertando poco a poco los miembros de la casa y llegados a este punto, para escuchar al Dj solo quedaba yo. Así que armado de valor y de varias botellas de agua estuve bailando sin parar hasta el amanecer la sesión de Dj PoMMe-Lux(e) que dejó un repertorio de hits indie a base de Los Planetas, Pulp, Blur y muchos más. A estas alturas había una chica que no dejaba de mirarme, seguirme y bailar a mi alrededor hasta que decidí “actuar” y le solté un “qué pasa si no te digo nada vas a estar toda la sesión así matándome con la mirada”. Objetivo conseguido pude bailar tranquilo en una sesión que finalizó a lo grande con “Un buen día” de Los Planetas y “El bello verano” de Family en pleno amanecer que casi me hacen tocar el castillo de los saltos que pegué.
El Dj tenía más repertorio pero no le dejaron seguir, incluso bajó del escenario y se fue hacia los de la mesa, se encaró con ellos ante el aplauso de los escasos presentes pero no pudo hacer nada y puse rumbo a casa sin saber cuál era mi sitio para dormir. Menos mal que cuando estaba a punto de pisar una “garrapata”, la hermana del cantante de Sidonie me indicó el camino.
No comment