Viejas cotillas
Como novedad y después de mucho tiempo, aprovechando que mi padre está de viaje, he ido a comer a casa de mi abuela. Me lo pasé muy bien, una conversación banal sobre que yo ya no salía por la noche nos llevó a diversas anécdotas que me descubrieron que las vecinas cotillas y el qué dirán siguen existiendo en las generaciones mayores.
Fueron tres horas intensas que disfruté y espero repetir con más frecuencia en una de las muchas tardes libres que tengo.
Pasadas las cinco y media salí hacia el Cgai donde a las seis me esperaba otra sesión de dibujos animados de la colección privada de Ignacio Benedeti.
Fueron tres horas intensas que disfruté y espero repetir con más frecuencia en una de las muchas tardes libres que tengo.
Pasadas las cinco y media salí hacia el Cgai donde a las seis me esperaba otra sesión de dibujos animados de la colección privada de Ignacio Benedeti.
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